| ✲ | Todo vibra.
Todo vibra, todo está en movimiento. Todo es dinámico, nada hay estático. Nada en el mundo físico permanece en el mismo lugar ni permanece igual. Todo se mueve, todo va hacia alguna parte, o se desarrolla o degenera. En toda acción el ascenso y el descenso es una condición cósmica inevitable. Bajo este principio cae la ley del karma, el principio de causa y efecto. |
| ✲ | Circularidad.
A partir de las 7 escalas musicales (cada octava es do-re-mi-fa-sol-la-si) se tiene un buen fundamento para entender las leyes cosmicas de las vibraciones. Cada octava tiene una octava ascendente de mayor vibración, y siguiendo la escala se llega una escala descendente. Hace como un círculo. En el universo físico nada sigue una línea recta. |
| ✲ | El pensamiento es vibración.
El pensamiento es un producto de la Ley de Vibración, la misma ley que la luz o la electricidad. Al pensamiento se le da vitalidad por las emociones y toma forma con el amor. El pensamiento es un producto del alma, por lo que es divino, espiritual y creativo por naturaleza. |
| ✲ | Tasa vibratoria.
Cuando te elevas espiritualmente, tu tasa vibratoria crece. Entonces todo lo que te rodea tiene que cambiar para estar en sintonía contigo. |
| ✲ | Las vibraciones de los objetos.
Los objetos materiales no tienen estado de conciencia, pero conservan las vibraciones de los propietarios de esos objetos. Por ejemplo, cuando compramos un coche de segunda mano que funcionaba perfectamente con el anterior propietario, deja de funcionar contigo. Es como si el espíritu del anterior propietario estuviera conduciendo el coche. La unica forma de que funcione bien otra vez es cuando llegas a un acuerdo con el coche. Esto suele suceder cuando sustituyes o ajustas varios componentes del coche. |